Puedes dominar en tu propia ficción, pero en la ficción que otro construye para ti eres siempre un prisionero, un esclavo, un peón que se mueve, un instrumento.
Además de su fe ciega en la Santísima Trinidad, concepto que jamás ha intentado ser descifrado por su mente, Diego también cree en el beisbol. Específicamente el que se juega en la Liga Mexicana del Pacífico, a la que pertenece su equipo.
Cuando nos pensamos que estamos más libres de cuidados, no pocas veces lo hemos conseguido a cambio de permitir que nos aprisionen cadenas mucho mayores.
Si los muertos son, como dice Pirandello, los "pensionistas de la memoria", los desaparecidos son como sus empleados: reciben mayor y más duradera cuota de memoria. Todos los desaparecidos.
La felicidad y el pavor de la niñez son tan irrecuperables como insuperables. Somos carne y hueso de esa huida y de ese retorno del miedo total y de la despreocupación inocente.
La escritura fija, retiene; mas, por lo mismo, congela el flujo, el movimiento continuo de la existencia, y de este modo lo distorsiona. No parece haber posibilidad de reconciliación entre ambos hechos; a todo lo que podemos aspirar es a tener conciencia del conflicto.