sábado, 9 de diciembre de 2017

De naufragios...

El naufragio de Colón es el naufragio de cualquier realidad que pretenda encarnar el mito: ni siquiera la belleza adánica, ni el verdor eterno y pastoril de las islas descubiertas, ni el clima propicio al cuerpo abierto bastan para edificar un paraíso.

Margo Glantz
La cabellera andante
(PRH/ Alfaguara, México, 2015)

viernes, 8 de diciembre de 2017

Poema chino...

Al fin doy la espalda

Por fin doy la espalda.
A lo lejos se oyen risas.
Los ojos de las arañas
aún se arrastran en el callejón.
En el camino seco nadie ríe.
El viento deja sus huellas.
Florecen remolinos de dorado polvo.
La primavera entrecierra los párpados.
Detesto el viento.
Tampoco le temo.
Voy a olvidarlos a mi modo
y caminaré siguiendo el llamado de la costa.
Hay barcos viejos,
jarrones y conchas despostilladas.
El agua es azul y brillante,
y cubre la paz eterna.
Seré del mar, voy a pertenecerle.
La vida verdadera. La espuma de las olas.
Consagraré las flores y amaré el coral
sacrificándose a sí mismo.

Xie Ye
en Una soledad de cien años. Nueva poesía china 1916-2016
Edición de Ming Di y Alí Calderón
Versión de Diana Sofía Calderón y Alí Calderón
(Valparaíso/ Círculo de Poesía, México, 2016)

jueves, 7 de diciembre de 2017

Sería bueno...

Me gustaría tener la oportunidad de contemplar este mundo antes de internarme en él...

Susan Sellers
Las hermanas Woolf
(Planeta/ Emecé, México, 2015)

martes, 5 de diciembre de 2017

Una hermosa farmacia...

Lo más hermoso de la literatura es que constituye una farmacia donde hay remedios para todos nuestros males (salvo la muerte) y tónicos de todo tipo e intensidad. Sólo los pedantes desdeñan a la humilde aspirina porque no cura el cáncer...

Fernando Savater
La música de las letras
(PRH/ Debate, México, 2014)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Poema para hoy...

1980

Me miro todas las mañanas, aún es de noche, bajo la luz eléctrica,
en el espejo del miserable cuarto de baño,
ya con cincuenta y un años mal cumplidos y bien solo, y te veo a ti,
con la misma edad,
en el invierno de 1980.
Te veo a las siete de la mañana cargando las maletas y los muestrarios en el maletero de tu Seat 1430.
Tal vez mi coche sea mejor que el tuyo.
La industria automovilística occidental oferta a la clase baja algún modelo con sexta marcha e incluso con aire acondicionado.
El salario, sin embargo, es el mismo.
El país, sin embargo, es también el mismo.
Veo el mismo rostro en el espejo, la aplastante madrugada y el sórdido empleo,
y la sórdida ganancia de una comisión,
toda la vida detrás de una comisión a la intemperie,
que no te dio para nada, absolutamente para nada.
Yo intenté escribir y tú fuiste
un anónimo viajante de comercio, somos lo mismo.
¿Dónde están nuestras capillas en las más famosas catedrales de España,
en la de León, en la de Sevilla, en la de Burgos, en la de Madrid,
en la de Santiago de Compostela?
¿Dónde nuestros rostros en bronce esculpidos con las heridas en el costado?
Tú, recorriendo absurdos pueblos de Aragón, luchando por vender el textil catalán, el textil de las boyantes
empresas catalanas,
-barcelonesas, prósperas y ya con relaciones internacionales-
a sordos y oscuros y pobretones sastres de pueblos atrasados de la España hosca, medieval y mutilada.
Ellos sí, tus jefes catalanes, ganaban mucho dinero, tú nada. Nos afeitamos los dos al mismo tiempo, tú en 1980,
yo en el 2013, un poco evolucionada si quieres
la industria del afeitado, un poco de colonia, un poco de agua en el pelo.
Salimos los dos al mismo tiempo y montamos en sendos automóviles,
el mío tiene música y el tuyo solo radio,
tu Seat 1430, y tal vez sea esa la única diferencia,
a mí me ayudan Lou Reed y Johnny Cash con sus canciones,
a ti no te ayudó nadie.
Te fuiste con setenta y cinco años. Yo me voy dentro de cinco minutos.
No, no quiero verte al otro lado del espejo.
No soportaría tu mirada de fuego, tu mirada de condenación suprema.

Manuel Vilas
El hundimiento
(Visor Libros/ Círculo de Poesía, México, 2017)

domingo, 26 de noviembre de 2017

Un poema de Apollinaire...

Sombra

De nuevo estáis aquí a mi lado
Recuerdos de mis compañeros muertos en la guerra
La oliva del tiempo
Recuerdos que no sois más que uno solo
Como cien pieles que no forman más que un manto
Como esos miles de heridos que no son más que un artículo de periódico
Apariencia impalpable y sombría que has apresado
La forma cambiante de mi sombra
Un indio al acecho durante la eternidad
Sombra te arrastras junto a mí
Pero ya no me oyes
No conocerás más los hermosos poemas que canto
mientras yo te oigo aún te veo
Destino
Sombra múltiple que el sol te guarde
A ti que me amas lo suficiente para no abandonarme nunca
Y que danzas al sol sin levantar polvo
Sombra tinta del sol
Escritura de mi vida
Arcón de penas
Un dios que se humilla.

Guillaume Apollinaire
Antología
Edición y traducción de Manuel Álvarez Ortega
(Visor Libros/ Círculo de Poesía, México, 2017)

jueves, 23 de noviembre de 2017

Un pasado...

Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más, te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos...

Italo Calvino
Las ciudades invisibles
(Unidad Editorial/ Bibliotex, Mexico, 1999)