¿Y si fuera verdad que hay fuerzas del espíritu capaces de quebrantar las leyes naturales? ¿No es lo que sienten todos los enamorados con respecto a su amor desde que el mundo gira? Si fuera así, no sólo Dios podría realizar milagros. También habría lugar para el Diablo. Si fuera así, el mundo sería un lugar arbitrario, incognoscible y oscuro. La comprensión humana estaría derrotada de antemano y no habría esperanza de mejorar en nada la vida de los hombres.
-La historia detectivesca es la novela de la razón y la justicia, pero sólo puede afirmar la justicia falible de los seres humanos, y la verdad que predica no puede ser nunca toda la verdad.
-No esperamos que la literatura popular sea excelente, pero la literatura que nos proporciona emociones, misterio y humor atiende también necesidades humanas esenciales.
En México la cantina es el sancta sanctorum de la fraternidad exagerada, y de la chismografía, y una oficina donde es muy fácil ponerse de acuerdo sobre cualquier cosa o dirimirla a balazos.
Hacer un libro detectable y examinable online significa también descuartizarlo. Se sacrifica la cohesión de su texto, la linealidad de su argumento o narrativa, que fluye a través de decenas de páginas. (...) Ya no estamos orientados hacia una comprensión profunda y personalmente construida de las connotaciones del texto. Por el contrario, nos dejamos arrastrar a toda prisa hacia otro fragmento más de información relacionada, y luego a otro y a otro más. La extracción aislada de "contenido relevante" sustituye a la excavación lenta en busca de significado.
Nicholas Carr
Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?
La filosofía no es, ni tiene por qué ser, el catecismo laico de la buena conducta. No se espera de la filosofía que desgrane el rosario de las reglas del saber vivir, ni que venda al mejor postor las recetas supremas del placer privado y la felicidad pública. Todo lo contrario, la filosofía es inquietante. La filosofía es inquietud. Según Kant, es "un campo de batalla" (Kampfplatz). Según Platón, es un "enfrentamiento de gigantes".