sábado, 11 de junio de 2011

De manera irreversible, parece...

Hacer un libro detectable y examinable online significa también descuartizarlo. Se sacrifica la cohesión de su texto, la linealidad de su argumento o narrativa, que fluye a través de decenas de páginas. (...) Ya no estamos orientados hacia una comprensión profunda y personalmente construida de las connotaciones del texto. Por el contrario, nos dejamos arrastrar a toda prisa hacia otro fragmento más de información relacionada, y luego a otro y a otro más. La extracción aislada de "contenido relevante" sustituye a la excavación lenta en busca de significado.

Nicholas Carr
Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?
(Editorial Taurus, México, 2011)

viernes, 10 de junio de 2011

Lo contrario, por si no sabía...

La filosofía no es, ni tiene por qué ser, el catecismo laico de la buena conducta. No se espera de la filosofía que desgrane el rosario de las reglas del saber vivir, ni que venda al mejor postor las recetas supremas del placer privado y la felicidad pública. Todo lo contrario, la filosofía es inquietante. La filosofía es inquietud. Según Kant, es "un campo de batalla" (Kampfplatz). Según Platón, es un "enfrentamiento de gigantes".

André Glucksmann
Mayo del 68: por la subversión permanente
(Editorial Taurus, México, 2008)

sábado, 4 de junio de 2011

Dos en uno (pura vitamina)...

La historia de la poesía moderna es inseparable de las poéticas que la justifican y la defienden. Esas poéticas, a pesar de su diversidad contradictoria, tienen un rasgo en común que las distingue de las otras épocas: todas ellas están animadas por un ánimo beligerante lo mismo frente al pasado literario que ante la realidad presente. Son poéticas combatientes, doblemente críticas, tanto de la tradición poética como de la sociedad, sus valores y sus instituciones.

Octavio Paz
Por las sendas de la memoria: prólogos a una obra
(FCE, México, 2011)


Sólo la poesía está a la altura de nuestra esperanza; sólo ella desciende hasta el fondo de nuestra horrible pasividad.

Octavio Paz
Jardines errantes: cartas a J. C. Lambert 1952-1992
(Seix Barral, México, 2008)

lunes, 23 de mayo de 2011

Por andar sacando la lengua...

A dieciocho años* desde que se publicó por primera vez Saca la lengua, he regresado a China incontables veces. Algunas, por pocos días, otras me he quedado varios meses. La masacre de Tiananmen de 1989 terminó de convencerme de que China jamás podría ser mi hogar permanente. Sin embargo me sigue atrayendo, ya no me paran en la frontera ni me sigue la policía. El gobierno no necesita vigilarme más: con negarme la voz me hicieron desaparecer. En China soy historia. Cada vez que vuelvo me siento como un fantasma del pasado.

Ma Jian
Saca la lengua
(Emecé Editores, Buenos Aires, 2006)

* Estas palabras aparecen en el epílogo de este volumen de cuentos, la cifra de años corresponde a la aparición del libro en inglés, un año antes de que lo hiciera en Argentina donde -lo mismo que en España- sí se ha distribuido la obra de Ma Jian. Ojalá acá también, algún día de estos...

jueves, 19 de mayo de 2011

Un poema "sencillo" para hoy...

Yo pintaba las piedras
pero siempre había otras piedras que pintar

yo amaba los cuerpos
pero siempre había más cuerpos para amar

yo por ella construía ciudades
pero siempre había ciudades que construir

y a piedras cuerpos y ciudades
nadie los podía decir


Homero Aridjis
Diario de sueños
(FCE, México, 2011)

domingo, 15 de mayo de 2011

Justo en el (disperso) blanco...

He escrito y escribo movido por impulsos contrarios: para penetrar en mí y para huir de mí, por amor a la vida y para vengarme de ella, por ansia de comunión y para ganarme unos centavos, para preservar el gesto de una persona amada y para conversar con un desconocido, por deseo de perfección y para desahogarme, para detener el instante y para echarlo a volar. En suma, para vivir y sobrevivir.

Octavio Paz
Por las sendas de la memoria:
Prólogos a una obra
(FCE, México, 2011)

sábado, 7 de mayo de 2011

Hay, claro, prioridades...

La vocación literaria no es un pasatiempo, un deporte, un juego refinado que se practica en los ratos de ocio. Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad a la que nada puede anteponerse, una servidumbre libremente elegida que hace de sus víctimas (de sus dichosas víctimas) unos esclavos.

Mario Vargas Llosa
Cartas a un joven novelista
(Alfaguara, México, 2011)