domingo, 15 de mayo de 2011

Justo en el (disperso) blanco...

He escrito y escribo movido por impulsos contrarios: para penetrar en mí y para huir de mí, por amor a la vida y para vengarme de ella, por ansia de comunión y para ganarme unos centavos, para preservar el gesto de una persona amada y para conversar con un desconocido, por deseo de perfección y para desahogarme, para detener el instante y para echarlo a volar. En suma, para vivir y sobrevivir.

Octavio Paz
Por las sendas de la memoria:
Prólogos a una obra
(FCE, México, 2011)

sábado, 7 de mayo de 2011

Hay, claro, prioridades...

La vocación literaria no es un pasatiempo, un deporte, un juego refinado que se practica en los ratos de ocio. Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad a la que nada puede anteponerse, una servidumbre libremente elegida que hace de sus víctimas (de sus dichosas víctimas) unos esclavos.

Mario Vargas Llosa
Cartas a un joven novelista
(Alfaguara, México, 2011)

jueves, 5 de mayo de 2011

Para coincidir absolutamente...

Una ciudad no son las calles ni la gente ni el idioma. Una ciudad es, sobre todo, el rostro de alguien...

Yolanda Reyes
Pasajera en tránsito
(Alfaguara, Colombia, 2006)

miércoles, 4 de mayo de 2011

Motivos para congeniar...

Congenio con ese tipo de izquierdistas dotados del diáfano sentido de la oportunidad, que despotrican contra el imperio, pero aman sus becas, que abjuran del poder, pero añoran puestos ministeriales y agregadurías en embajadas. Esas debilidades parece que de pronto los convirtiesen en seres menos severos, más amables y flexibles, tolerantes con los que piensan diferente.

Roberto Ampuero
La otra mujer
(Editorial Norma, México, 2011)

lunes, 25 de abril de 2011

Dicen que no miente el instinto...

Una sociedad culta desconfía instintivamente de sus creadores. Particularmente de sus poetas. En México, por el contrario, se les aplaude acríticamente.

Ricardo Cayuela Gally
El México que nos duele:
Crónica de un país sin rumbo
(Planeta, México, 2011)
* El libro fue escrito en colaboración con Alejandro Rosas

miércoles, 20 de abril de 2011

¿Y quién no, alguna vez?

Sé que camino por una senda muy estrecha que discurre entre la incertidumbre y la amenaza del desastre. No controlo mis movimientos. Sobre mi cabeza se abre el abismo del cielo, y nada impide mi caída, nada más que el intrincado laberinto de las estrellas.

Stef Penney
La ternura de los lobos
(Ediciones Salamandra, Barcelona, 2010)

martes, 19 de abril de 2011

Como un buen haikú...

Las ofensas son como un buen haikú: pueden ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero no olvidarse...

Jaime Panqueva
La rosa de la China
(Planeta, México, 2011)