jueves, 9 de octubre de 2008

No pasa nada...

Nada pasa. De entrada se sabía que era demasiado barullo. ¿Sorpresa? Sí. Pero el hecho de que hayan concedido el Premio Nobel de Literatura de 2008 al escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio (más conocido como J. M. G. Le Clézio) poco o nada tiene que ver con sus cualidades como hombre de letras. Cierto, habrá muchas discusiones ridículas e innecesarias pero, al final, tras la natural alharaca y los espasmos mediáticos de las editoriales, quedará claro lo de siempre: aquellos autores que nutren la especulación porque -naturalmente- no serían una sorpresa en términos de merecimiento (esto es: Philip Roth, Adonis, Claudio Magris, Don DeLillo, Thomas Pynchon, Michel Tournier, John Ashberry... en fin, tanto etcétera que vendría antes de Le Clézio que, por si fuera poco, es tan 'políticamente correcto' que casi me produce ASCO)...

jueves, 2 de octubre de 2008

No se olvida...

O no debiera... O quién sabe pero, por lo menos, bien vale pensarlo de nuevo y -a cuarenta años de aquello- mirar como si deseáramos saber qué, cómo y para dónde desde ahí o desde antes... No sé... Pero bueno, convendría echar un paseo alrededor de la memoria... A pesar de nuestro denodado gusto por ciertas formas de la repetición y el bizantinismo... Ojalá, aunque quién sabe...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Check it out...

Hence the various attempts to elevate it, complicate it, systematize it. Interacting with literature is easy. Anyone can join in, because words (unlike palettes and pianos) lead a double life: we all have a competence. It is not surprising, therefore, that individual sensitivities come so strongly into play; not surprising, either, that the discipline has rolled over for democratization far more readily than, for example, chemistry and Ancient Greek. In the long term, though, literature will resist levelling and revert to hierarchy. This isn't the decision of some snob of a belletrist. It is the decision of Judge Time, who constantly separates those who last from those who don't.

Martin Amis
The War Against Cliché. Essays and Reviews (1971-2000)
(Hyperion, New York, 2001)

viernes, 12 de septiembre de 2008

No está de más...

Decir mucho en pocas palabras no significa hacer primero un ensayo y luego acortar los párrafos, sino reflexionar sobre el asunto y expresar lo mejor de la reflexión, de tal modo que el lector inteligente distinga que algo se ha suprimido; significa, en realidad, dar a entender, con un mínimo de palabras, que se ha pensado mucho.

Georg Christoph Lichtenberg
Aforismos

jueves, 11 de septiembre de 2008

That is...

The web, then, or the pattern, a web at once sensuous and logical, an elegant and pregnant texture: that is style, that is the foundation of the art of literature.

Robert Louis Stevenson

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Por el placer de coincidir...

En el poema, la intuición se levanta por encima del discernimiento y la imagen supera al juicio. Es una tentativa de percibir lo que testimonian el amor y el deseo, la ira y la desesperanza, la tristeza y el temor, la desesperación y el tiempo, la muerte y la nada. Es decir, las palabras del poeta se nutren del desorden que crean las sombras y la luz en el ámbito de la conciencia humana.

Alí Chumacero
(En un discurso pronunciado durante el homenaje que se le rindió por sus 70 años de vida, en el Palacio de Minería, el 22 de julio de 1988; compilado en el libro Alas de centella: discursos, editado en 2008 por Casa Juan Pablos, UAM Azcapotzalco y el Seminario de Cultura Mexicana)

martes, 9 de septiembre de 2008

"Están locos", por supuesto (y qué bueno)...

Como bien dice Lobo Antunes, "están locos". Nada de extraño pero todo de locura tiene 'premiar' la obra literaria de alguien, cualquiera. Pero, en ocasiones, vale celebrar que se trate (como en este caso) de un autor cuyo compromiso está siempre del lado del ejercicio de la escritura, con trabajo y sin adejetivos. "Yo sólo escribo", dijo también, y qué bueno; hay demasiados imbéciles que dicen hacerlo y se distraen de lo lindo buscando intervenir donde no corresponde o haciendo cabriolas para seducir reflectores... Albricias, porque ya hacía falta que el Premio FIL de Literatura recayera (como este año) en alguien no cuestionable.